mar. Mar 19th, 2019

¿Por qué algunas compañías obligan a musitar inglés?



La japonesa Rakuten ha impuesto un nuevo sistema en sus oficinas adulterado como ‘Anglicanización’ que rebusca impulsar el uso del inglés en el trabajo.

Durante una reunión semanal, Hiroshi Mikitani, asesor delegado de Rakuten, la compañía japonesa líder en comercio digital, hizo durar una sorprendente nota a sus 7.000 empleados japoneses y a los 3.000 que trabajan en el extranjero. Mikitani anunció que, desde ese momento, en el trabajo sólo se hablaría en inglés.

Los trabajadores tenían dos abriles para alcanzar el nivel de inglés deseado y aquéllos que por entonces no lo hubieran adquirido, podrían ser degradados. Mikitani bautizó al software como Anglicanización y puso a Takashi Katsuragi a dirigir la implantación del mismo. Katsuragi analizó qué se había hecho acertadamente y mal a la hora de ayudar a la empresa a conseguir sus objetivos en materia de nivel de inglés. Tras el anuncio de Mikitani, los empleados estaban confusos porque trabajaban en japonés y todos los documentos estaban en japonés. ¿Cómo iban a deliberar con el hecho de cambiar todo al inglés?

El propio Katsugari tuvo problemas con el inglés. Antaño de establecerse su coetáneo cargo, trabajó como un empleado más de Rakuten cuando la compañía sólo llevaba tres abriles en funcionamiento y contaba con unos 100 empleados. El responsable del software se convirtió en el patriarca de bienes humanos de la empresa y, en 2007, Mikitani le envió a un alucinación de negocios al extranjero. “Cuando participé en la reunión, no fui capaz de musitar en inglés. Estaba muy avergonzado”, asegura Katsugari, que cuando volvió a Japón dio clases de inglés. Un año a posteriori, se marchó de Rakuten para trabajar en Shiseido, la compañía de cosmética y cuidados de la piel. Pero, en 2010, Mikitani le pidió que volviera ya que quería convertir su empresa en una compañía general y el uso de inglés era una parte esencial de la organización.

Cuestión de competencia

Katsuragi explica que la importancia de la transformación de Rakuten reside en la demografía de Japón. La compañía es una potencia en el comercio doméstico, pero el envejecimiento de la población hace que el crecimiento del país sea definido. Si quiere prosperar, Rakuten necesita expandirse de forma general. Luego, Katsuragi considera que la compañía necesita empleados con talento “no sólo en Japón, sino asimismo en el extranjero”.

Dieciocho meses a posteriori del cambio, Rakuten evaluó el progreso de su esquema y éste había sido muy escaso: sólo unos pocos empleados habían conseguido el nivel de inglés requerido. El problema era que la compañía había esperado que sus profesionales aprendiesen por sí mismos en sus horas libres. La composición de textos en inglés llevaba horas y los trabajadores tenían dificultades para formar frases. “Si la gentío quería sostener poco, esto requería tiempo, pero la conversación era más corta”, afirma Katsuragi. ¿Por qué Rakuten no se dio cuenta de que sus empleados necesitaban ayuda? Porque Mikitani aprendió inglés por sí mismo de crío cuando su padre fue un profesor invitado en EEUU. De adulto, hizo un máster en la Escuela de Negocios de Harvard mientras trabajaba en el Industrial Bank de Japón.

La empresa se limitó a proveer información a los empleados acerca de cómo debían estudiar una sinhueso, pero eso fue todo. Por ello, Tsedal Neeley, profesor adjunto de la Escuela de Negocios de Harvard, fue una dormitorio esencia en el software de inglés de Rakuten. Tras realizar una averiguación, el profesor descubrió que muchos empleados opinaban que “entendemos la requisito de la anglicanización, pero necesitamos apoyo por parte de la compañía”.

A partir de ese momento, Rakuten empezó a ofrecer a sus empleados clases de inglés, bienes de Internet, apps y apoyo individualizado. Para 2015, Neeley contó en su tomo sobre el esquema, The Language of Entero Success, que la mayoría de los profesionales podían entender la esencia de lo que estaba pasando en las reuniones y que se sentían más seguros hablando en inglés.

En la presente, Katsuragi dirige un negocio de Rakuten para ilustrarse inglés y ofrece consejos a las compañías japonesas que quieran seguir su ejemplo. Katsuragi explica que la principal aleccionamiento de Rakuten es “estar comprometido al 100%. Por suerte, contamos con un asesor delegado muy comprometido”; la segunda es hacer que todo el mundo aprenda inglés; y la tercera es “calibrar el tiempo de estudio y los resultados de las pruebas. Luego, publicarlos para que los vean todos los empleados y puedan corroborar los progresos del esquema”. La aleccionamiento final es que los empleados no paguen por ilustrarse inglés, sino que “el compra debe pasar a cuenta de la empresa”, añade Katsuragi.

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